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24 septiembre 2008

Chusma


Hay gente que es auténtica y verdadera chusma. Que no se merecen ni que les escupas al pasar por la calle.

Son personas que se dedican a insultarte gratuitamente, cuando hace meses que saliste de su vida. Personas que no son capaces de continuar con lo suyo, sino que se quedan anclados en el pasado y se dedican a intentar llamar tu atención con insultos y estupideces.

A veces lo consiguen. Diría que conmigo no es complicado, tengo el pronto rápido y la palabra todavía más. Consiguen que me apetezca presentarme delante de ellos y soltar la mano y la mala hostia que me generan.

Pero luego me voy enfriando y me doy cuenta de que no son más que desgraciados sin personalidad cuyo único fin en la vida es tratar de llamar la atención de los demás. Gente sin capacidad de evolución que se queda adherida al pasado y cuya vida es tan triste que no consiguen disfrutar de lo poco bueno que, imagino, tendrán. Prefieren seguir dándose de cabezazos, intentando convertirse en protagonistas intentando atacarte simplemente porque un día consiguieron serlo de la misma manera. Pero cuando tú sales de escena, sus horas se vuelven tan grises y lamentables que no pueden hacer otra cosa que intentar llorar para ver si vuelves.

Esta vez casi caigo. Hasta pensé en ir y confrontar cara a cara. Pero esta gente no se merece ni que les des la oportunidad de expresar su poco elegante opinión sobre tu persona. Básicamente, porque ni siquiera se atreverían. ¿Y para qué darles la ocasión de volver a tener un mínimo de importancia? Es mucho más divertido ver cómo se arrastran en sus vidas miserables y anodinas.

01 febrero 2007

Una perdigonada de sal a tiempo hace milagros

Imaginad lo que sería que te arrancaran la piel en lugar de despedirte de tu puesto de trabajo. Imaginad que, en lugar del finiquito, os pusieran una soga al cuello y os colgaran del árbol más cercano en agonía, para que pudierais morir siendo conscientes de que lo hacéis por gusto de vuestros dueños. Imaginad que, en lugar de dejaros salir de la oficina machacados después de un día duro, os colgaran un ladrillo alrededor del cuello, atado a la soga con la que os hubieran intentado ahorcar.

Si te parece una locura entonces estás muy equivocado. Porque esto mismo se lo han hecho a dos galgos simplemente porque a sus dueños ya no les apetecía tenerlos a su lado. No los han dejado en una protectora de animales, no. Prefirieron pagar sus frustraciones y su cuestionable virilidad con dos perros que los obedecieron hasta el último momento. Afortunadamente, estos animales podrán sanar. Pero muchos otros mueren, solos, abandonados en el campo, torturados, agónicos. Los cazadores, esa raza de seres cuya existencia hoy en día no termino de comprender, se encubren, se tapan las faenas, ocultan las hazañas de sus compañeros. Valientes, sí. Sansones de la era moderna, diría yo. Ocultarte entre la maleza para disparar animales es una de las definiciones de la bravura, y encima guardar silencio sobre la aberración que cometen tus partenaires es otra de las acepciones de la palabra justicia.

Perdonad por mi expresión, pero ESOS HIJOS DE LA GRAN PUTA SE MERECEN QUE LES CUELGUEN DE LOS COJONES DEL ÁRBOL MÁS CERCANO. Y luego, que les arranquen la piel como hacen ellos con sus galgos. Y después, eso sí, tendría más piedad que ellos. Les pegaría un tiro en la cara, que es más de lo que se merece esa gentuza.

Afortunadamente, hay asociaciones que ayudan a estos perritos.

Galgos sin fronteras
Asociación Nacional de Amigos de los Animales

Este es uno de los galgos que aparece en la noticia del 20 minutos, tal y como lo encontraron.