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30 abril 2007

De cuando los músicos eran músicos...

... y hacian estas maravillas:



The Eagles - Hotel California en directo en 1976.

Una joya, vamos.


(Visto, como no, en Microsiervos, donde también hay otro par de vídeos de Hotel California)

20 febrero 2007

La tragedia de Luis XVII

Si bien la Revolución Francesa fue inspirada por la injusticia del absolutismo y las ideas ilustradas de Rousseau o Montesquieu, el posterior Reinado del Terror dio al traste con los ideales de los derechos humanos y la fraternidad entre ciudadanos.

El delfín Louis Charles, que contaba con cuatro años cuando la revolución estalló, fue separado de su madre y hermana con sólo ocho años, en 1793, justo después de que su padre fuera ajusticiado y él fuera proclamado rey por los leales a la corona que acababa de perder la cabeza que la sostenía. Durante el encarcelamiento de la familia real en la cárcel del Temple, Louis permaneció aislado solo, en una celda un piso por debajo de la de su hermana Marie Thérèse, sin contacto alguno. El tratamiento que le aplicaron constaba de palizas entre las cuales le obligaban a beber alcohol y a gritar proclamas contra sus padres y contra la monarquía. Fue aleccionado para odiar todo lo que odiaban los revolucionarios, su propia sangre.

La muerte oficial fue tuberculosis cuando apenas alcanzaba la decena de edad, pero su cuerpo estaba lleno de tumores y heridas, tal y como informó la posterior autopsia. Su corazón fue preservado, pero su cuerpo se enterró en una fosa común. No obstante, tuvo su pequeño lugar en la historia, como Luís XVII.

19 febrero 2007

Carnaval, carnaval

Estas fechas son buenas para investigar un poco más sobre el origen del carnaval, su simbología e historia.

Los romanos, haciendo honor a su reputación, fueron los responsables de las mayores fiestas de las que la historia tiene recuerdo. Saturnales, bacanales y lupercales rindiendo honores a Dionisos o Baco, y en Egipto, las fiestas en honor a Apis, el dios buey. Estas fiestas paganas parecen ser las raíces de la celebración del carnaval. No debemos olvidar que en el primer concilio de Nicea, Constantino I y sus obispos se dedicaron a unificar las nuevas creencias cristianas con un fuerte sabor judío con la religión politeísta de la época. De este concilio salieron cuestiones como el día del Señor (que para Cristo y sus coetaneos judíos había sido el sábado o sabbat) en domingo (día festivo pagano).

De esta manera, la tradición pagana festiva se combinó con la idea cristiana de la cuaresma (los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto) y los días previos a ésta, durante la cual no se podía ingerir carne. De esta tradición parece provenir el nombre carnaval: "carnelevarium", abandonar la carne.

El disfraz también tiene su origen en las fiestas saturnales romanas, durante las cuales la toga era dejada de lado y la población se tocaba con los pilei, o gorro del hombre libre. Los esclavos se convertían en señores por un día, tratando a sus dueños como les fuera en gana.

Más información sobre las saturnales en Wikipedia y el carnaval.

15 febrero 2007

Cesarión

Muy poco ha llegado hasta nuestros días sobre el que pudo ser el personaje clave de la historia antigua y que se quedó en adolescente cercado por la desgracia.

Hijo de Cleopatra y Julio César, Ptolomeo XV Philopator Philometor César nació el 23 de junio del año 43 a.C. Le apodaron Cesarión, "Pequeño César", y con su nacimiento, las ambiciones de su madre encontraron en él la bandera en la que izarse. No debemos olvidar que Julio César no tuvo más hijos varones que éste y que, de haber aceptado su sucesión en detrimento de Octavio, al que finalmente eligió como heredero, las dos mayores naciones de la época se habrían unido bajo el trono del niño egipcio; algo que, aunque entrara en las fantasías de César, no podía permitir (la sociedad romana no toleraría una nueva monarquía y menos proviniente de un oriental).

Con sólo tres años subió al trono bajo la regencia de Cleopatra VII, y durante el transcurso de su infancia Marco Antonio le creó el peor enemigo posible, Octavio, al declararle hijo auténtico de Julio César y verdadero heredero; declaraciones que acompañó con anexiones de territorios que desde Roma fueron vistas como toda una traición. La invasión de Egipto no se hizo esperar, y tras la derrota de Accio, las esperanzas de que Octavio dejara vivir a Cesarión eran nulas para Cleopatra, que lo mandó hacia Berenice, un puerto del Mar Rojo, con la ilusión de que su hijo llegara a India donde su tío, Festus, era mercader.

No se sabe si fue la traición o las falsas promesas que Octavio pudo hacer al séquito de Cesarión; éste fue interceptado en su camino y con sólo diecisiete años murió decapitado. Demasiados Césares fue la frase con la que Octavio justificó su asesinato. Realmente, Cesarión podía ser, con el tiempo, la peor amenaza a la que se debiere enfrentar; un auténtico hijo de César, heredero al trono de Egipto y heredero por sangre del mayor general de Roma.

¿Cómo habrían sido las cosas si la invasión le hubiera alcanzado con unos cuantos años más?

14 febrero 2007

Hiroshima, 61 años después

Gracias a mi coleguilla Ran (que por extraño que parezca, no tiene blog) puedo mostraros las imágenes de la ciudad de Hiroshima, más de medio siglo después de la bomba atómica.

foto1

foto2

foto3

foto4

foto5

foto6

Hiroshima y Nagasaki, lo nunca visto

En un blog de nuevo descubrimiento para mí, Fogonazos, hay un amplio artículo bien documentado sobre todo lo que no ha llegado a los medios de comunicación masivos sobre los desastres de Hiroshima y Nagasaki.

Recordemos un poco de historia.

La Segunda Guerra Mundial estaba devastando la mayor parte del "primer" mundo. Tras seis años de guerra ininterrumpida, reveses y bajas millonarias en ambos bandos, el verano de 1945 nació dolido pero con esperanza. La Conferencia de Yalta, en febrero, reunió a los líderes aliados y fijó las bases, en el comienzo de la postguerra, de lo que serían las Naciones Unidas. Hitler se suicidaría el 30 de abril, abandonando a las pocas tropas que le quedaban bajo el yugo del martillo comunista de Stalin en el frente del este. Potsdam acogió el reparto de las migajas alemanas para los vencedores. Japón continuaba resistiéndose tras la ruptura del eje de acero entre Berlín y Roma. Caídos y muertos, los líderes del fascismo no podían apoyar a una nación que se resistía a asumir su derrota.

Y así llego el seis de agosto de 1945. Un sol de justicia, calor y temperaturas elevadas fueron el clima anunciado por los meteorólogos japoneses aquella mañana. A las 8.15, todo se precipitó. La estratagema americana consistente en enviar varios aviones antes que el Enola Gay dio resultado; engañó a las autoridades japonesas al suponerlos meros reconocimientos aereos y esto causó que no se pidiera a la población el ingreso en los refugios antiaereos. Quién sabe si se hubieran podido salvar más vidas.

A 580 metros de altura, sobre Hiroshima, cayó la primera bomba de aquel horrible día. 12.500 toneladas de trinitrotolueno fue la potencia de aquel asesino químico. Gente pulverizada, una onda expansiva de 6000º de calor barrió los kilómetros circundantes a la ciudad, carbonizando todo cuanto se encontraba a su paso. La lluvia radiactiva amplió más si cabe la destrucción que la población civil sufrió en aquella ciudad. En menos de dos horas, se calcula que pudieron morir casi 200.000 personas y que el 80% de la ciudad no era más que polvo.

El nueve de agosto, Nagasaki corrió la misma suerte. El artículo de Fogonazos muestra el horror de la masacre cometida por quienes ahora se erigen como líderes del mundo libre. Si yo perteneciera a un país que hubiera cometido tal barbarie (y no es que esté precisamente orgullosa de todo lo que se ha hecho aquí), me convertiría en apátrida.

Lo encontré en Fogonazos; ampliado en Rebelión, Wikipedia.