15 enero 2007

Bien, la primera colaboración del post, de la mano de mi lector más asiduo, Annonymous (hasta que se registre... ¬¬)

Aqui va una historia.

Al principio, solamente había oscuridad. La gente hablaba y se hacía preguntas sobre algo que nunca habían visto: la luz del día. Algunos comentaban que el jefe del río había guardado la luz del día en una caja especial. El cuervo vivía en este mundo sin luz, era ambicioso, embustero, entrometido y orgulloso. Además este animal podía cambiar de forma para satisfacer sus propias necesidades. Un buen día, El Cuervo decidió hacer averiguaciones para hallar la luz, así es que se transformó en una aguja de cicuta y se deslizó cayendo dentro de un arroyo de agua fresca. Cuando la hija del jefe del río llegó al lugar para beber, El Cuervo fluyó hasta su copa y la chica se lo tragó. A su debido tiempo, el Cuervo nació del interior de la hija del jefe, apareciendo como su legítimo nieto.

El Cuervo creció rápidamente con el cariño y la adoración de su abuelo, a pesar de que sus ojos se parecían mucho a los de un cuervo. Un día, cuando el bebé berreaba, su abuelo le dejó jugar con la Caja de la Luna. Entonces, abrió la caja y la luna se escapó subiendo hasta el cielo. Cuando el Cuervo se enfadó nuevamente, su abuelo, le dejó jugar con la Caja de la Luz del Día. Tan pronto como la tuvo en sus manos, el Cuervo se transformó en pájaro y echó a volar y desapareció en la oscuridad.

El Cuervo llevó la Caja a los seres humanos y la abrió sigilosamente, permitiendo que algunos rayos de luz escapasen de su interior. Sien embargo, aún desconfiaban de ses animal tan embaucador y no creían que realmente tuviesen en su poder la luz del día. Encolerizado por la incredulidad y el escepticismo de la gente, el Cuervo abrió por completo aquella caja y inundó el mundo con la brillante luz del día.

Tengo tendencia a complicar absolutamente todo lo que me rodea, y cuando llego a un punto en el que no soy capaz de abarcarlo, me desentiendo de todo, me sumerjo en un mundo donde nadie puede llegar y sólo oigo de fondo las voces de las obligaciones clamando por ser cumplidas. Pero es que a veces no puedo con todo.

Desde diciembre, aproximadamente, he caído en una espiral de pereza de la que no consigo salir más de 10 minutos seguidos. He dejado de lado mis aficiones, incluso, el deporte, el rol, nada me estimula como antes. Y siento que he vuelto a perder una parte de mí en el camino, que poco a poco voy cayendo en lo que sé que terminaré y de lo que ya no podré salir, y me voy elevando de las cosas que me importaban. Vegeto como una alcachofa. Estoy más despistada que de costumbre. Mato mis buenas rachas a base de enfados más o menos justos, y siento que me separo incluso de quien me importa.

Me abandono, en pocas palabras.

Ahora siento miedo.

No es algo nuevo en mí, pero siento una mezcla de miedo, presión... Agobio, en pocas palabras. He tenido una regresión y ahora me siento pequeña, y le veo a él muy grande, con demandas que no puedo satisfacer y que me da miedo hacer. Algo se ha roto, siempre se rompe algo en esas situaciones, pero esta vez es diferente. Esta vez me siento desorientada, me falta rumbo, y me siento incómoda.

Y cuanto más lo piense, peor...

12 enero 2007

Hoy es uno de esos días en los que me paro quieta medio minuto (esfuerzo sobrehumano para mí) y me paro a pensar. Espanto los fantasmas, los malos recuerdos y el pesimismo durante todo un día y analizo mi vida a día de hoy.

Me quejo. Me quejo mucho. De hecho, no sabría vivir sin quejarme, porque en cuanto algo me va mal, lo miro todo con ese mismo cristal, de manera que estoy condenada a no gozar de una felicidad absoluta pero sí a tener tendencia a caer en el catastrofismo a la mínima.

Pero hoy no es uno de esos días. Hoy he conseguido aislar uno de los aspectos de mi vida y darme cuenta de lo feliz que soy en él, con él y por él. De que hay malos tiempos que vienen y van (inciso: de lo nerviosa que me pone el taconeo que alguien está haciendo y que me enerva, yo creo que hay personas que no se dan cuenta de que no están solas en el mundo) pero de que hay una cosa que siempre está ahí, latente bajo todo lo malo que pueda venir. Sólo espero que la emoción me dure y no se extinga como casi todo lo bueno que tengo.

¡¡Odio los putos ruiditos repetitivos y voy a sacar la guadaña para cortarle los pies a alguien!! (los pies, los dedos que repiquetean, los crujiditos con la cuchara del café...)

04 enero 2007

Los Reyes han llegado a la Kaorucasita!! Y han dejado un montón de cositas!!

El mejor de todos, sin lugar a dudas, un peluche pequeñín:

pchan


¡¡¡¡Es P Chan!!!!

Y también una camiseta de Kukuxumuxu!

kukuxumuxu


Y una cartera de Audrey Hepburn, los dos últimos libros de la Guerra de Clanes de Leyenda de los Cinco Anillos y un preciosisisisisimo cuaderno artesanal, cosido a mano, con una portada estilo japonés.

¡Vaya buena suerte!

02 enero 2007

Una vez más, el año ha empezado de una manera horrible, igual que el anterior. Estoy condenada a ser destrozada a las pocas horas de su nacimiento, a que desaparezca de sus perspectivas y pierda la importancia que un día tuve. De nuevo el nudo en el estómago, la desesperanza, la incomprensión, el pensar "¿me merezco esto?". ¿Cómo he llegado hasta aquí?

Mi vida es plana, no es gris, es negra, y apenas atisbo más allá de unas obligaciones que me superan y que me esfuerzo en cumplir, aunque desearía quedarme en el universo de mi cama hasta que los días desaparezcan.

Mi orquídea se muere. Es más inteligente que yo. Se siente triste y ha decidido dejar de alimentarse, a pesar de que la riego. Pero ella siente cómo me siento, y se ha solidarizado conmigo. A mí me parte el alma ver cómo sus capullos se caen cuando los toco. No me había dado cuenta de que estuviera tan mal, y esta mañana, cuando me he acercado a regarla, ahí estaba, triste, apagada, perdió su belleza por compartirla conmigo.

Su desgracia fue mi capricho y ahora soy un parásito.

01 enero 2007

Odio Nochevieja y el día del año. Me parecen dos días como los demás con la única diferencia de que te toca cenar con la family y aguantar el tirón. Durante la cena de ayer tuve que escuchar cómo, entre una mezcla de morbo, asombro y rechazo, mis congéneres hablaban sobre el suicidio de dos vecinas nuestras, hermanas, con unos meses de diferencia. Y decían "qué se les tiene que pasar por la cabeza para hacer esa tontería, si todo les iba bien...".

La gente no sabe lo que se le puede pasar a una persona por la cabeza en ese momento. Los pensamientos, los fantasmas que surgen de entre la tierra donde habías intentado hundirlos te agarran de los tobillos y te tiran hacia abajo. La gente dice que sólo los cobardes toman ese camino, que hace falta fuerza de voluntad para vivir pero que para morir no. Yo creo que es justamente lo contrario. La gente que abandona este sendero para lanzarse a lo desconocido necesita una fuerza de voluntad sobrehumana, porque sobrehumano es lo que pretenden hacer. Para vivir sólo necesitas inercia, pero para tener el valor de morir tienes que apretar los dientes. Por eso me molesta que se diga que las personas que se suicidan son cobardes, o que están locos, o demás tonterías. La mayoría de la gente no se para a pensar lo que afrontarán ellos para quitarse la vida porque casi nadie ha estado en esa situación. Verse acorralado contra la pared y no tener escapatoria alguna requiere valor para tomar la única salida que hay.

A veces, la única que vale la pena.

22 diciembre 2006

Tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta tonta

No estás y la mañana se hace larga. Me dedico a llenarte el buzón de emails de tres frases porque mi inspiración concluye con un punto y seguido antes que de costumbre. No te llamo porque me da miedo que la voz no abandone mi imaginación y sólo ahí sea capaz de decirte todo lo que revolotea en mis entrañas y se desliza por mis venas. Alterno reproches con absurdos, y contribuyo a que mi vida siga siendo un grotesco cuento sin moraleja a medio terminar, a que yo misma sea un personaje desdibujado por una pluma poco decidida, a que mi carácter no termine de fraguar y flaquee entre la indiferencia y el desconcierto.

Escribo frases demasiado inteligentes y demasiado absurdas, complicadas, nacen en una fuente de la que yo sólo bebo a sorbos y caen aquí, vaporosas, intentando descifrarte lo que hay dentro de mí pero sólo logrando encriptar aun más lo que ni yo misma soy capaz de entender. Demasiado compleja, demasiado indecisa, demasiado dejada, quizá. Mi propio abandono afecta a cuanto me rodea, me dejo llevar por la inercia vital, mañana tarde noche, sin más ambición conocida o deseo inherente. Pero no consigo que me entiendas, no me explico y no sé hacerlo, y para bucear en mi interior necesitas una pequeña abertura por la que entrar y que ahora está sellada. Pero sé que no puedo salir de aquí, no puedo escapar de mí misma si tú no me ayudas. Aunque ya dudo que quieras.

21 diciembre 2006

¿Sabías que...


...durante el rodaje de Cleopatra, dirigida en 1963 por Joseph L. Mankiewicz, el grupo de extras femeninos que ejercían como sirvientas de la faraona pidieron protección a la productora, quejándose de que los extras italianos que hacían de soldados romanos tenían las manos muy largas y cierta afición por los traseros de las actrices.

Desaparezco.

Me abstraigo del resto del mundo para con el que no tengo obligaciones. Porque estoy agotada de toda la mierda que me está salpicando esta semana, de todas las cruzadas en las que me embarco por palabra ajena y que termino haciendo mías.

Desaparezco del resto del mundo porque necesito estar sola.

20 diciembre 2006

Ains, Asuka es la mejor...

Y otra pequeña joya, en la que se superponen imágenes originales de la realización de una posible película real, con una banda sonora de excepción.

La mejor escena de anime de la historia. ¡Asuka rules!

Desde luego, la sección de clasificados es toda una mina...

Conejo muy cariñoso

Esto lo anuncian como un apartamento amueblado de lujo, con 35 m2 y pidiendo 480€/mes...

http://clasificados.20minutos.es/view/6094984.htm?caller=pvl_s&l=1&c=1&city=0

The last kiss I'll cherish,
until we meet again.


Pink

Según los señores de los sillones de letras, esta vez toca la s:

Sacrificio.
(Del lat. sacrificĭum).
1. m. Ofrenda a una deidad en señal de homenaje o expiación.
2. m. Acto del sacerdote al ofrecer en la misa el cuerpo de Cristo bajo las especies de pan y vino en honor de su Eterno Padre.
3. m. Matanza de animales, especialmente para el consumo.
4. m. Matanza de personas, especialmente en una guerra o por una determinada causa. La revolución supuso el sacrificio de miles de vidas.
5. m. Peligro o trabajo graves a que se somete una persona.
6. m. Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
7. m. Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor.
8. m. coloq. Operación quirúrgica muy cruenta y peligrosa. (¿?)

Pocas veces en mi vida he tenido la ocasión de comprobar, en carne propia, cuán cierto es que es mejor ser el amo de tu silencio que esclavo de tus palabras. En buena hora afirmé mi tranquilidad, vendí barata mi paciencia y dije guardar mi orgullo, que esto parece ser sinónimo de abrir las fauces de la permisividad, permitir que descarguen contra ti furias ajenas y dibujar en la espalda de tu dignidad la diana donde los dardos clavarán sus aguijones. Se confundió el apoyo con la sumisión, los ánimos con la humildad más humillada, las palabras de calma con insinuaciones para que te pisoteen.

Y lo mejor de todo, cuando aprietas los dientes y te niegas a que se descarguen las basuras sobre tu criterio, te echan en cara que todo aquello que dijiste no lo estás cumpliendo.

Pues para que no se diga que no cumplo mi palabra, mientras la marejada dure, amarraré mi barca en puerto tranquilo. Quizá, cuando pase el temporal, regrese a tus costas, pero hasta entonces, cada uno por su lado.

18 diciembre 2006

Hoy es el último lunes del año que contabiliza como laboral, con lo que los fines de semana de los próximos quince días durarán un poco más, en contraposición a las habituales vacaciones de las que solía disfrutar toda mi vida hasta este año, en el que se me acabó el chollo. Pero bueno, podría ser peor.

Retomé mi participación en Hipersónica, de la que salí con cajas destempladas hace una buena temporada y a la que me decidí a volver porque nunca le he perdido el gusanillo a escribir sobre música. Pero todo esto no son más que tonterías y no sé por qué escribo sobre ellas. Imagino que no tengo nada más que decir.

12 diciembre 2006

Sólo tengo que cerrar los ojos y los recuerdos atraviesan mis párpados en rápida sucesión. Buenos recuerdos, sí.

Aquella carrera bajo la lluvia, en plena tormenta de verano, cogidos de la mano en mitad de la carretera por San Miguel, aquel beso detenidos el tiempo y los ánimos bajo el agua.

Las risas que sembraron todo el camino desde mi portal hasta tu coche, resbalando sobre la nieve, con las manos y los abrigos blancos, las bolas volando hasta la espalda del otro, las carcajadas hasta la lágrima y las agujetas en la cara de tanto reír.

Aquella canción, el concierto de Celtas, el abrazo estrecho y tus lágrimas mojando mis mejillas, las palabras susurradas y las almas en conjunción perfecta.

Aquel día de Reyes y tú apareciendo por la puerta de tu casa cargado de... calcetines. El centro imposible y lo único que se te ocurrió fue aquello, esos calcetines con una cabecita de peluche de cerdito. Y a mí me pareció el mejor regalo que podían hacerme.

Hay veces que otros dicen mejor que tú lo que piensas, lo que sientas, y los descubres justo en el preciso momento.

Lithium, don't want to lock me up inside.
Lithium, don't want to forget how it feels without...
Lithium, I want to stay in love with my sorrow.
Oh, but God, I want to let it go.

Come to bed, don't make me sleep alone.
Couldn't hide the emptiness, you let it show.
Never wanted it to be so cold.
Just didn't drink enough to say you love me.

I can't hold on to me,
Wonder what's wrong with me.

Lithium, don't want to lock me up inside.
Lithium, don't want to forget how it feels without...
Lithium, I want to stay in love with my sorrow.

Don't want to let it lay me down this time.
Drown my will to fly.
Here in the darkness I know myself.
Can't break free until I let it go.
Let me go.

Darling, I forgive you after all.
Anything is better than to be alone.
And in the end I guess I had to fall.
Always find my place among the ashes.

I can't hold on to me,
Wonder what's wrong with me.

Lithium, don't want to lock me up inside.
Lithium, don't want to forget how it feels without...
Lithium, ...stay in love with my sorrow.
I'm gonna let it go.

¿Qué es ser malo?

Para mí alguien malo es aquel que se aprovecha de tus debilidades para hacerte daño. Alguien que, deliberadamente, te causa dolor, bien mediante palabras, bien mediante hechos. Pero desde luego, para ser malo hay que tener conciencia de que lo que estás haciendo molestará profundamente a la otra persona.

Ahora bien, ¿la maldad es compatible con otros sentimientos positivos? Porque obviamente, puede combinarse con envidia, celos, codicia, etc. Pero sus resultados son todavía más dolorosos de lo normal cuando recibes sus efectos por parte de alguien a quien quieres y que te quiere (aunque después de según qué cosas te planteas si esto realmente es así). Es entonces cuando la maldad cobra una nueva dimensión, la de dañar al ser amado. ¿El fin? Hacerlo sentir miserable; todo motivado, en la mayoría de las ocasiones, por el rencor. Hay personas a las que no puedes decir algo que no le guste, porque a partir de ese momento, todos sus esfuerzos se dedicarán a colocarte en la misma situación pero a la inversa en la que ellos se han sentido ofendidos, para devolverte tus palabras o tus actos cargados de la bilis del odio verde, porque de ese color son la envidia y el rencor, verde limo, verde venenoso.

Y tú te quedas pensando en cómo una persona es capaz de combinar maldad y amor a partes iguales. Y crees que hubiese sido mucho más agradable que te dijera lo que le había molestado, en lugar de afilar la cimitarra y alzar tu barbilla con una caricia para ver mejor por donde cortar.

11 diciembre 2006

De los señores con sillones de letras, esta vez con la "p"...

Perdonar
(Del lat. per y donāre, dar).
1. tr. Dicho de quien ha sido perjudicado por ello: Remitir la deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa.
2. tr. Exceptuar a alguien de lo que comúnmente se hace con todos, o eximirle de la obligación que tiene.
3. tr. Precedido del adverbio no, u. para dar a entender que la acción del verbo que seguidamente se expresa o se supone, se realiza en todas las ocasiones posibles. No perdonar modo o medio de conseguir una cosa. No perdonar ocasión de lucirse. No perdonar un baile (asistir a todos). No perdonar ni un pormenor del suceso (referirlo ce por be).
4. tr. Renunciar a un derecho, goce o disfrute.
~ hecho y por hacer.
1. fr. U. para notar la excesiva y culpable indulgencia de alguien.


El otro día estuvimos en nuestra sesión de cine habitual. Con el final de verano y comienzo de la mejor estación del año (los alérgicos al polen me entienden, ¡arriba hermanos!) podemos volver a frecuentar las salas con algo menos de temor ante los títulos que allí se exhiben.

Así que tras quedarme con las ganas de ver La Dalia Negra, echamos un vistazo a la cartelera. Descartado el James Bond rubio, optamos por El perfume. Adoro todo lo que tenga relación con la Historia, bien sea la ambientación, bien los personajes o bien todo ello en una deliciosa conjunción. El caso es que la película se antoja algo estrafalaria. El libro tampoco me pareció ni ligero ni especialmente entretenido, con lo que iba algo más confiada en las expectativas de la película.

Pues, salvo los últimos diez minutos de película (demasiada lorza para mi gusto), la verdad es que sí que me gustó. El principio de la película ya te deja impactado y piensas "Jur, sí que te va a pintar bien, majo". El final es una fumada, una ida de olla o demás calificativos relacionados con el consumo de estupefacientes. Pero opino que no está bien dejarse guiar por el último regusto, sino por el sabor de boca conjunto.

Yo le daría un... siete y medio.

¿Por qué los celos son un tema tan recurrente en este sitio? Probablemente porque me atenacen cada cierto tiempo. Sí, soy una persona celosa. No me gusta que mi chico mire a una tía en la barra que está bailando como si el orgasmo ya fuera un hecho y me lo indique calmadamente. Sobre todo cuando la muchacha está de mejor ver que yo. No se trata de paranoias de que él me vaya a dejar por otra chica, bla bla bla. Tengo las cosas claras y no suelo dudar. No, de hecho no dudo de que él quiera estar conmigo.

Pero cuando el pasado sale de las cenizas en las que lo he convertido en tantas ocasiones, vuelven los recuerdos, las miradas fijas en las que se deja traslucir el odio por el dolor recibido, las caricias se convierten en lija y los labios en puñales de reproche. Encima, tengo que aguantar a los conciliadores que intentan que yo, la única que en todo aquello no hizo absolutamente nada para merecer lo que pasó, ande buscando la banderita blanca y el hacha de guerra para enterrarlo. Ese sí sé dónde está, clavado en mi espalda, de donde tuve que arrancármelo yo solita. Pero no para enterrarlo. Ni siquiera me tomaré esa molestia. Lo tiré y dejé que criara polvo, para soplárselo a los ojos en cuanto pudiera, a ver si esa bestia tiene alma y llora o sólo goza con el beneficio físico que la proporcionan todos cuanto tienen cinco céntimos en el bolsillo. Simbólicos, por supuesto.

Porque no se puede llamar puta a una mujer si no cobra por sus servicios, ¿no?

07 diciembre 2006

Odio cuanto te separa de mí.

Odio esos años de menos que tardaste en nacer. Odio que tu edad te separe de mis deseos.

Odio las obligaciones, la vida consecuente. Odio madrugar cada mañana sin tus ojos cuando los míos me gritan que te busque. Odio que estudies cada mañana. Odio esa carrera de tres años que nadie acaba en menos de cinco.

Odio los alquileres. Odio no tener dinero para poder irme de casa. Odio el dinero. Odio no tener dinero. Odio a la gente que tiene dinero. Odio las imposiciones familiares. Odio el miedo a "qué dirán mis padres". Odio las consecuencias.

Quiero vivir sin barreras, quiero vivir en mi anarquía organizada, arrastrarte a mi mundo y atarte a mi cama. Quiero cerrar los ojos a la realidad y vivir mi vida como yo quiero. Y destrozar con mis manos y una sonrisa los yugos de la sociedad hipócrita amputadora de alas juveniles.

La miré y parecía la imagen misma de la soledad retraída. Sentada en la barra de un bar de barrio, una cafetería insulsa, parada de la mediocridad y los sueños evaporados, miraba hacia la calle, cigarrillo entre los dedos, humeante, arrastrando con su estela los malos pensamientos. La cerveza sobre la barra, el vaso húmedo y la marca de unos labios agrietados, fruncidos por la mueca desalmada, rumiando entre los malos deseos y la acritud todo lo que quiso ser y se quedó en el éter.

Los ojos oscuros, enmarcados en cuencas más oscuras, se fijaban en un punto lejano donde se condensaba en una molécula la última pasada de largo de una vida sin esperanza, de un segundo que cambiara los ejes del reloj, de un momento en que las palabras abandonaron tenues una boca para zaherir un brote marchito.

Sentir siempre fue un error, y se culpa por el error ajeno fustigando una herida que ya sangra sola. Pero el dolor autoinflingido siempre se soporta mejor que el que no buscamos, que el que llama al rencor y la venganza, que el que torna mal aquello que un día fue pureza. Y da una calada mientras la ceniza desafía la gravedad, sola, como nunca debió de dejar de estar, y se viste con su manto negro para vagar entre los planos de una mentira, dejar su rastro en las comisuras de la boca y arrancar la sonrisa que otrora alegró alma, corazón y ser.

05 diciembre 2006

Lo peor de ser feliz un instante es lo jodidamente miserable que te sientes al segundo siguiente. Y tu desgracia habitual parece peor simplemente por ese momento de felicidad. Y crees que es tan absurdo como hacer que un ciego vea durante un minuto. Absurdo, miserable y cruel.

Sabes que realmente amas a una persona cuando eres inmensamente feliz al sentir su felicidad, sin que el motivo que la cause pudiera provocarte ese sentimiento de manera independiente.

Soy feliz cuando tú eres feliz, y te quiero.

Segunda parte de mis aventuras y desventuras con Rpgshop.com

Ayer, hastiada ya de enviar correos que nunca eran contestados y de postear en foros que no leía ni Magú, me decidí a llamar al número "gratuíto" que ofertaba la web para ver dónde coj***s está mi paquete, ese que tiene un nombre falso y una dirección correcta pero que soy incapaz de justificar.

Héte aquí que me avisa una voz de que el número es gratis si llamas desde los Estados Unidos, pero que los de fuera tenemos que aforar. Tal era mi grado de ansiedad que consentí en pagar la llamada internacional e intentar entenderme con un tío que todavía tiene que estar flipando. Tras explicarle mi situación, me dijo que mi paquete había sido enviado el día 19 de noviembre, y que por supuesto habían ignorado mis emails con el nombre auténtico para enviarlo con ese seudónimo estúpido que uso siempre.

Así que mi paquete anda por ahí perdido, ya han pasado 15 días (acabo de ver que enviaron el paquete un domingo :| ) y todavía no sé nada. El hombre que me atendió me dijo que intentaría escribirme un email hoy para darme el número de envío del paquete y saber al menos si está ya aquí esperando en la oficina de correos.

Pero esto es toda una odisea... ¡y habrá más partes!

30 noviembre 2006

Hay días en los que te levantas jodida, porque el día anterior te has llevado una buena hostia de la que no has sido totalmente consciente hasta que Mecano se ha puesto a cantar en la radio.

Y con el siete de septiembre se van tus ilusiones y pierdes el apoyo por sus requerimientos familiares. Que por qué no me lo pediste, que tal y que cual. Hay veces en las que desear ser entendida es algo que no se dice con palabras. Y cuando echan otras cuantas decepciones sobre la que ya latía desde ayer, sientes un nudo perpetuo en la garganta y rezas por el momento en el que escabullirte y desaparecer de la mirada ajena.

29 noviembre 2006

Definición del día

Fracaso
(De fracasar).
1. m. Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio.
2. m. Suceso lastimoso, inopinado y funesto.
3. m. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.
4. m. Med. Disfunción brusca de un órgano.

28 noviembre 2006

Leyendo el blog de una persona a la que no conozco pero que me ha enganchado totalmente, me ha inspirado la narración de cierto relato cargado de humillación. Más de uno se estará frotando las manos...

Recuerdo el día de mi comunión. Ese día en el que toda tu familia parece tener derecho a tirarte del moflete, abrazarte y dejarte los morros estampados en la cara. Qué repelús... En fin, recuerdo el madrugón para arreglarnos, el peinado funesto que me hizo mi madre (casi me llama Spielberg para rodar la cuarta parte de Tiburón, tal era la protuberancia que me dejó en el cogote), a mi padre ahogándose con el botón de la camisa (de donde no hay nunca se pudo sacar) y la llegada por fin a la iglesia. Un montón de críos vestidos más o menos horteras en función de la suerte parental que hubieran tenido. Éramos una panda de desgraciados... Nelson se podría haber hinchado a pellizcos.

Pues héte aquí que salimos, todos en fila, estamos un rato de pie (tengo el recuerdo de que fue un rato jodidamente largo) mientras el cura bla bla bla bla y por fin nos pudimos sentar. Las sillitas eran como las de prescolar, de tamaño más bien reducido. Ya sé que no abultábamos mucho, pero entre el vestido, el cancán y demás perifollo, tuve la "suerte" de sentarme encima de uno de los aros del soporte del vestido, de manera que toda mi falda se alzó cual carpa de circo al viento tormentoso... y yo sin enterarme, por supuesto. No fue hasta que regresé de mi abstracción producida por el sopor la voz nasal del cura (no he conocido a uno solo que no la tenga), que vi a toda la primera fila de la iglesia y parte de la segunda y tercera haciendo unos gestos raros con las manos. Yo no entendía qué querían decir... hasta que una señora se acercó a mí y me susurró discretamente que me bajara la falda.

Todo esto en mitad de la iglesia... Gran día, sí señor. Ni pensar cuando me case...

27 noviembre 2006

Reconozco que mi torpeza no se limita únicamente al campo físico (cualquiera que me vea entrenando en ninjutsu podrá afirmarlo), sino que soy el ser más despistado que haya caído en el mundo desde el primer ciruelo a mano.

Infeliz de mí, decidí hacer un pedido a una tienda de rol de Estados Unidos para encargar unos dados de los que WhisKiTo se había encariñado y que iba a regalarle con motivo de su cumpleaños. Héte aquí que creé mi cuenta en la web con mi seudónimo, dado que no suelo dejar por ahí mi nombre a la torera... Pero cuando realicé mi pedido, se me olvidó cambiarlo.

Ahora tengo un pedido caminon de España desde el quinto pimiento con un nombre falso y una dirección que no es la que aparece en mi DNI (me mudé...). ¿Cómo me haré con él?

!En próximas entregas!

25 noviembre 2006

Hay personas que me conocen (o dicen conocerme) y ninguna dirá que soy fácil ni sencilla. Yo no digo serlo, al contrario. Tengo un carácter complicado pero intento que los demás me entiendan explicándoles las cosas que más me molestan una vez, dos veces, las que haga falta.

Pero a la enésima vez, ya se me hinchan los órganos reproductores masculinos. Hay algo en concreto que me saca de mis casillas, y es que la gente me coma la oreja diciendo que va a hacer algo que a mí me pueda interesar/gustar, y luego de lo dicho nada. No entiendo quién les mete los dedos en la boca para que digan una cosa u otra, desde luego yo no lo hago. Así que actúan libremente, me dicen una cosa que no hacen y se quedan tan anchos. A sabiendas, por supuesto, de que esta actuación me enerva totalmente. Pero eso sí, luego soy yo la mala por enfadarme por "tonterías".

Pues para mí no lo son y lo dejo bien claro siempre, intentando que no se repitan. Pero siempre hay alguno por ahí con memoria de pez que no es capaz de discernir lo que hace de los recuerdos que le dictan que quizá la esté cagando.

Una vez más.

24 noviembre 2006

Cuando estoy poco inspirada, es mejor parafrasear a otros que desvariar sobre una misma...

No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.

Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.

Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, el fondo del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.

Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.

No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.

22 noviembre 2006

¡Soy yo!

Kaoru


¡Y WhisKiTo!

WhisK

17 noviembre 2006

Cómo me gusta recordar una canción olvidada y darme cuenta de cuánto me gustaba...

Come what may

Al fin viernes. La sonrisa sale sola, pensando en lo agustito que estaré mañana por la mañana, a las ocho, entre las sábanas calentitas. Sola, lástima, porque ni podemos escaparnos ni se nos escapan a nosotros de casa. No puedo evitar sentir cierto temor a la ociosidad, a una convivencia más alargada, a un mayor tiempo acompañada. No es miedo exactamente a eso, sino a lo que pueda pasar.

El miedo siempre ha sido una tónica en mi vida, el acorde sobre el que se apoyan todas las escalas a los sueños, a los deseos, a los anhelos. Una tónica en vibrato sobre la que muchas veces me tambaleo y tiemblo. La derrota y la rendición llegaron por fin a esa vida compartida, y ahora sólo espero que las condiciones de la conquista me sean favorables y benévolas, que no sea una rapiña que deje tras de sí dolor y arrepentimiento, sino una alianza calmada en la que se dejen atrás las rebeliones de las malas palabras y las contestaciónes hirientes.

Ahora ya, subo la bandera blanca y me abandono a mi destino.

16 noviembre 2006

Sabes que es el fin. Derramas la enésima lágrima por la que más de uno compondría una canción, pero a ti sólo te sale un pareado sin rima, un recuerdo a algún familiar y alguna excrecencia de tu vocabulario dirigida a alguien. Aprietas los dientes, inclinas la cerviz para recibir otra estocada, por favor, esquiva las cicatrices, y esperas el golpe de gracia. Pero ninguno termina rematándote, sino que te deja malherido, tirado en el suelo, hincado sobre tus rodillas sin que llegues a besar el suelo, con la pala de la mano buscando la tierra blanda. Pero todo lo que hay son baldosas flojas, y te castañetean los dientes, no sabes si de rabia o de tristeza, de indignación sí por no controlar el destino, pobre avatar de tu propia raza humana, incapaz de gobernarte.

Sin embargo, basta una imagen, una sola, para ver que no es el fin. Quizá el epílogo, o incluso el índice, pero todavía no has dado la vuelta a la hoja y la has visto vacía. Sólo te lo imaginas con alguien que no eres tú, y la rabia crece en lugar de mermar, lloras más en lugar de sentirte aliviado por quitarte de encima la causa de tus pesares. Será el sentido de propiedad, la costumbre, quizá la rutina de la que tan difícil es deshacerse. O será que lo quieres y, como dice la canción, no quieres que nadie más pruebe lo que es tuyo.

No puedo olvidar su cuerpo desnudo,
y me revienta pensar que pueda estar encima suyo.
Cuando pienso que alguien te puede probar,
te lo juro, el corazón se me hace un nudo.


Antonio Flores.

15 noviembre 2006

He estado algo ausente últimamente, debido a una tendinitis. Fui ayer, martes, al médico a por la baja, por esto de no creer que únicamente una venda y el brazo en alto cure (si no, más de uno debería llevar turbante). La escena no tiene pérdida:

- Kaoru: Bueno, puedo moverla bien, pero todavía me duele, sobre todo cuando estoy un rato largo al ordenador.
- Médico: Ya, bueno, quizá no sea tendinitis.

Perpleja


- Médico: Sí, podría ser Tunel Carpiano.

PeroQue


- Médico: Hay gente a la que la operan. Toma, aquí tienes el alta.

Nooo


Maravillosa Seguridad Social...

Esta es la portada del jueves, 12 de marzo del 2004, del periódico El País. Hay quien debería echar la vista atrás antes de cebarse con los que todavía queremos saber la verdad.

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

Roy Batty, Blade Runner.

12 noviembre 2006

Una pequeña adopción, sugerida directamente desde el bastión de la barbocracia:


my pet!

03 noviembre 2006


Propósito para el año que viene, ¡sin falta!

Hacerme con una de estas preciosidades (ahorrar como una capullita) y regresar al conservatorio (de donde nunca debí salir).

02 noviembre 2006

Voltaire

Cuando se ha perdido todo, cuando ya no se tiene esperanza, la vida es una calamidad y la muerte es un deber.

François-Marie Arouet Voltaire

Esto me pasa por meterme en webs que no merecen ni siquiera la cabida que mucha gente les da, pero como ya decía anteriormente, la curiosidad es una de mis características más enraizadas, y una vez más, salgo escaldada.

He tenido la estúpida idea de meterme a leer la web de Karmele Marchante, en un igualmente estúpido intento de abrir miras y ver si por lo menos la señora en cuestión escribe medianamente bien. Pues ni lo uno ni lo otro. En uno de sus artículos, la periodista (aunque se me ocurren más profesiones que atribuírle) suelta la siguiente perla, hablando sobre Mª Teresa Fernández de la Vega, una de las pocas componentes de gobierno del infame ese que trabaja con dignidad, al parecer tras los rumores de que ella hubiera podido ser candidata a la alcaldía de Madrid:

Karmele dixit

Y que pongan como alcaldable al más tonto, en masculino, del partido, siempre lo
hará mejor que la extrema derecha que rige al PP de Aznar.


Esta señora (seguiría aplicándole otros calificativos, pero yo, al contrario que ella, tengo educación y sentido común y no soy una progre roñosa que en lugar de verdades suelta necedades como catedrales) tendría que recordar lo que era vivir bajo un gobierno de extrema derecha y una dictadura como la de hace no demasiados años. Tanta revisión histórica y tanto sacar a remover una dictadura con la que el PP no tuvo nada que ver (aunque a muchos les pese y quieran pensar que no fue así) y luego soltamos estupideces como ésta. Los únicos extremistas de este país son los que dejan que haya regiones que se autodenominen naciones y se empeñen en destruír lo que mucha gente lleva edificando desde el año 75. Los únicos extremistas de este país son los que acusan a otros de extremistas porque querrían que lo fueran y así poder desbancarlos del panorama político español.

¿Qué pasa desde hace un par de años con ser votante del PP? Cuando ellos estaban en el gobierno, nadie se cebaba con la gente de izquierdas que salía en manifestaciones contra la guerra de Irak. Pero ahora manifestarte a favor de la familia supone que eres un católico castrante y encima tienes una foto de Franco sobre la cama en un marco de madera vieja y carcomida. Tras unas elecciones ganadas tras una jornada de reflexión manipulada por cadenas de radio y televisión (corregidme si me equivoco, pero creo que eso es ilegal o cuanto menos, amoral), la libertad de expresión que tanto reclamaban antes ahora es manipulada y se tacha a la gente que no está de acuerdo con ellos de carcamales de extrema derecha.

Cada día me gusta más este país y las gentecillas (o gentucillas) que lo pueblan.

Bien, llena de agujetas y cansada he regresado a la rutina después del breve parón festivo. Aunque la verdad, apenas me di cuenta de él, pero ya es jueves y enseguida acabará la semana. ¿Planes para el sábado? Alguno hay por ahí, aunque nada especial. Me conformo con no discutir, no beber demasiado y jugar un poco al ordenador.

Vaya post más soso, si es que...

31 octubre 2006

Me siento desganada. Sé que no soy precisamente una hormiguita, pero estos días estoy algo más cansada de lo habitual. Como si todo lo que tuviera que hacer me pareciera insípido y tedioso, ni siquiera tengo ganas de las cosas que habitualmente persigo.

Pasar la tarde/noche en ninjutsu ya no me parece una pasada de divertido y prefiero quedarme con él, abrazada a él, riéndome con él y haciendo tonterías con él. Dice que es mejor pasar menos tiempo juntos... Y yo creo que pasamos demasiado poco.

En fin...

¿Para qué contar el tiempo que nos queda?
¿Para qué contar el tiempo que se ha ido?
Si vivir es un regalo y un presente,
Mitad despierto, mitad dormido.


Andrés Calamaro.

30 octubre 2006

Te rebelas contra lo inevitable, contra la autoridad de un destino injusto. Intentas derrotar un enemigo futuro que ya se cierne sobre ti, creyendo que aunque tras de él sólo quedan ya las huellas de tu muerte, podrás vencerlo pese a que todo se conjuga en tu contra.

Y precisamente porque ves todo negro, luchas todavía con más ahínco, no aceptas que otros decidan por ti, personas, entes o astros. Nadie rige ni tu vida ni tu muerte, ni tus decisiones ni tus errores. Cuando estás al límite, en lugar de rendirte y dejarte llevar, haces un último esfuerzo para morder la mano que te guía en dirección contraria a la de tus deseos. Y gritas un "NO" airado fruto de la terquedad humana, te limpias las lágrimas y el sudor y sigues adelante.

Porque no me rendiré por mucho que me empujen hacia atrás.

28 octubre 2006

Quererte es no entenderte y que te siga queriendo.

Jarabe de Palo.

27 octubre 2006

No he podido evitarlo. Tengo configurado Google para que me muestre las últimas noticias y esta mañana, entre ellas, he visto dos noticias que hablan de lo mismo desde dos puntos de vista: el de la gente de a pie y el de los asesinos.

- La Audiencia Nacional juzga al etarra De Juana por discrepancias en la Fiscalía sobre la pena.

- La Audiencia Nacional juzga a Iñaki de Juana por dos artículos de opinión.

Seguro que este buen hombre, este pobre mártir, este hijo de la gran puta, no ha hecho nada más que escribir dos artículos de opinión. Si nosotros respetamos su libertad de expresión (a mí me parece una manipulación absoluta y adecuada a su visión ciega de la realidad), que respeten ellos un derecho más fundamental, que es el de la Vida.

¡Basta ya de apoyar a los asesinos!

La definición de la semana

Los señores de los sillones con letras definen lo siguiente:

celo

1. m. Cuidado, diligencia, esmero que alguien pone al hacer algo.
2. m. Interés extremado y activo que alguien siente por una causa o por una persona. 3. m. Recelo que alguien siente de que cualquier afecto o bien que disfrute o pretenda llegue a ser alcanzado por otro. U. m. en pl.
4. m. En los irracionales, apetito de la generación.
5. m. Época en que los animales sienten este apetito.
6. m. Período del ciclo menstrual de la mujer en que se produce la ovulación.
7. m. pl. Sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra.
dar ~s alguien a otra persona.
1. fr. Darle motivo para que los sienta.
pedir ~s a la persona amada.
1. fr. Hacerle cargo de haber puesto su cariño en otra.

Quien es celoso nunca podrá dejar de serlo ni conseguirá cambiar ni confiar por completo en la fidelidad y lealtad del amor de otra persona. Aunque lo intenten, aunque crean cada palabra que dice, siempre queda un resquemor a la traición que una vez sintieron y que temen volver a experimentar. Están condenados a vagar por la sombra de la felicidad sin llegar a pisar su luz, viendo en ella la oscuridad que refleja su condición.

23 octubre 2006

Cierra los ojos y olvídate de todo.

Olvida las lágrimas que no fueron de alegría. Olvida las malas palabras. Olvida las contestaciones dolidas. Olvida los reproches airados. Olvida las miradas de odio. Olvida los malos momentos. Olvida la soledad de la pena. Olvida la tristeza del desengaño. Olvida el desamor del instante acalorado.

Recuerda los besos deseados. Recuerda los abrazos necesarios. Recuerda las caricias de seda. Recuerda las miradas instintivas. Recuerda las palabras pronunciadas a la vez. Recuerda los susurros quedos. Recuerda el cariño pródigo. Recuerda las noches compartidas. Recuerda cada segundo enamorado.

Recuérdame así.

22 octubre 2006

There was a time when you let me know
what's really going on below,
but now you never show that to me, do you?


Jeff Buckley.

De nuevo, la tormenta. Las promesas hechas durante aquella corta calma se las volvió a llevar la lluvia, y lo poco que reconstruímos de nuevo son escombros. Pero yo ya me he rendido. El temporal sigue ahí, por mucho que trates de huír por caminos separados hay una nube que te pisa los talones, recordándote permanentemente aquello de lo que estás huyendo. Puede que incluso la tormenta pase, pero la huída siempre es el camino más largo.

Yo he elegido huir de todo, dolorida y maltrecha, y el paseo que se abre bajo mis pies todavía no alcanza a ver su propio fin. ¿Y qué? ¿Acaso importa? La compañía siempre indeseada de la tristeza, el remordimiento y la pena hace que dos pasos pesen como mil. Pero tú no eliges desprenderte de ellas. Encuentran débil tu carne y ahí se aposentan. El parasitismo de las emociones negras es doloroso.

Ahora sólo echo de menos todo. El último beso que significó algo, la primera esperanza de resolución, las risas, los abrazos necesarios... No sé si todo eso volverá algún día. Pero si lo hace y de nuevo trae la estela del dolor tras de sí, elijo quedarme anclada en el recuerdo mientras todo lo demás avanza, saborear esos instantes de pasado donde sólo importaba lo que éramos y no lo que seríamos.

19 octubre 2006

No puedo esperar a que llegue el viernes...

Como buena friki-geek-otaku que soy, voy a gastarme mis últimos ahorrillos en atracar Castilla Comic y hacerme con todos los libros de Leyenda de los Cinco Anillos que saldan esta segunda quincena de octubre.

Aunque me da miedo decirlo, no vaya a ser que me los quitéis...

La educación es ese lastre con el que los padres cargan a sus hijos. Todo, absolutamente todo comportamiento cruza las barreras de la genética para navegar por nuestras venas filiales antes de que tengamos tiempo de atajarlo. Con esto no quiero decir que sólo los defectos nos sean transmitidos, sino que también las virtudes nos acompañan por nuestro camino, aunque éstas tienen menos tendencia a arraigar profundo en nuestras maneras.

¿A qué viene toda esta diserción? Supongo que me quejo de haber sido una niña mimada durante tantos años. Con el paso del tiempo descubres que el mundo no está aquí para complacerte, en ocasiones ni siquiera para respetarte. La frustración bien auto-aplicada es, en estos casos, tremendamente útil. Pero cuando nadie te ha enseñado a frustrarte, cuando las cosas no salen como tú quieres y te preguntas inocentemente por qué es así, la vida se empina hasta convertirse en una pared prácticamente vertical. ¿Qué hacer ante esta situación?

Sin duda, esperar que con el transcurso del tiempo tu mente vaya acostumbrándose a no ser el ojito derecho de cuanto individuo circule por tus carreteras. De manera que cuando las cosas no salgan como tú quieres, cuando crees que alguien podría sacrificarse para hacerte feliz o simplemente concederte ese favor pero no lo hace, paciencia.

Sí, paciencia. De eso que tampoco uso.

Deja que yo decida cuál es el precio de amarte tanto,
sin colocar barreras entre mis besos y tus abrazos.


Cómplices

18 octubre 2006

La cuarta entrega de mis pequeñas aves de corral tiene a la hermosa Clotilde por protagonista:

gallina-guapa

El día del lunes fue como una tormenta. Los primeros nubarrones aparecieron varias semanas antes, pero hicimos como quien sale sin paraguas aunque amenace lluvia. No quisimos ver que esta vez el color no era blanco, sino negro amargo. Las primeras gotas cayeron descubriendo una primera vez, de ésas que hacía mucho que no teníamos, pero las espantamos con la mano y secamos el pensamiento latente, cargado de electricidad. Pero cuando la novedad pasó a recuerdo los rayos ya deslumbraban el dolor acumulado a nuestras espaldas. Y los ojos se cerraron al amor y se abrieron al odio.

El lunes fue el peor día de los últimos años de mi vida, y por suerte o por desgracia he tenido para elegir entre unos cuantos. El lunes la tormenta se terminó de ceñir sobre nosotros, sobre lo que compartimos, sobre lo que somos, y hendió nuestros oídos con truenos de reproche y palabras desalmadas, con gritos, golpes y lágrimas. Cuando la tormenta pasó, no se llevó con ella la catástrofe y los escombros, sino que los dejó en nuestras manos para reconstruír esa choza inestable en la que habitamos juntos. Y en tu pelo quedaron hebras del pasado y en mis ojos el trasluz de lo que fue. Se apagaron las miradas, se empañaron los sentidos. Nos soltamos de la mano por primera vez en más de un año, para cerrarla en un puño con que abatir al otro.

Ahora, tras la tormenta, viene la calma. Ahora, volvemos a encontrarnos en esa choza deshecha pisando la madera bajo nuestros pies desnudos, sacándonos las astillas que hieren más que estacas porque es su menudez, su insignificancia, las que hacen que se acumulen en las heridas hasta infectarlas.

Pero nunca más. Ya nunca más.

17 octubre 2006

Hay un sentimiento sobre el que han reflexionado cuanto adicto a una pluma ha pisado esta tierra, y es el Dolor. Dolor con mayúscula, claro, nada que ver con el producido por un esguince o un corte, ni siquiera el del parto que dicen es el peor. No. Hay otr Dolor que es peor.

El Dolor es un sentimiento intrínseco al del Amor. Muchas veces sentir uno implica sentir, con menor asiduidad, el otro. Pero aun cuando el objeto de tu Amor sea alguien con cualidad de santo, hay quien puede hacerte sentir el Dolor a través de esa persona y sin que tú lo conozcas ni mucho menos lo ames. No me parece posible sufrir sin que sea por/a causa de/a través de una persona a la que quieras. Porque sólo aquellos a los que das la capacidad de importarte son los que te quitarán el sueño, te harán llorar y desmenuzarán tu vida entre sus manos o por la obra de otro.

Perdonas y perdonas un error tras otro, tragas las lágrimas y sigues adelante, con la vertical cada vez más difusa y tambaleándote como si fueras borracho, pero de algo que no se puede beber ni tocar. Hasta que llega un momento en el que ni perdonas, ni olvidas, ni piensas, ni recapacitas sobre la causa de tu Dolor. Simplemente es tan fuerte que lo dejas ahí, latente, y te acostumbras a ser el huesped del parásito más viejo del mundo que, una vez prueba tu carne, es prácticamente imposible arrancártelo.

Tras mi regreso de la Lombardía no tardaré en poner aquí mis peripecias acompañadas de documento fotográfico.

¡En breve!

09 octubre 2006

Hay actos que tienen lugar sin que nosotros mismos no sepamos ni su razón de ser ni por qué los hemos realizado. Estos actos obedecen a un propósito mayor y conforman una base sobre la que otros irán construyendo otros actos sin sentido que terminarán culminando en un todo que sí tendrá sentido.

Esta pequeña reflexión viene a cuento de una canción que he retomado esta mañana y que comentaba con mi comentador anónimo. Hallelujah fue compuesta por Leonard Cohen e interpretada por el mismo en un original un poco... peculiar. Personalmente no he conseguido escucharla entera, con lo que quizá mi idea sea sólo aproximada, pero después de escuchar prácticamente en bucle la versión de Jeff Buckley he descubierto que Leonard Cohen realizó uno de esos actos a los que me refería al componer esta canción. La creación, los arreglos, la interpretación, la grabación, la difusión, todo el proceso de la obra no fue más que una escalera a la que subió este gran cantante para darle la maravillosa forma final que tiene su aleluya.

Si hay algo en mí que nunca cambiará y posiblemente me cause más de un problema y más de dos es mi curiosidad por la vida. Por lo que me rodea, incluso por lo que está a mi alrededor sin que yo lo demande. Hoy sin más una de estas situaciones de las que la gente te hace partícipe sin que tú lo pidas ha tocado mi imaginación y mis sentidos.

Caminando cerca de un parque, una chica (quizá rondando la treintena) dejaba caer con furia una banda larga, de varios metros, de color blanco, en el suelo, y gritaba a un personaje indeterminado "aquí tienes para limpiarte, drogadicto, putero, escoria...". No son la clase de calificativos que aplicas a alguien que te es indiferente, por lo que mi curiosidad abandonó el aparente monólogo de la mujer y buscó en la plazoleta desierta al destinatario de tales palabras. Y no erré en mis especulaciones, ahí estaba un hombre con la mirada, la cabeza y supongo su ánimo más gachos que la suela del zapato, caminando, dando un rodeo anestesiante, hacia el que parecía su destino hecho fémina. La tardanza en llegar hasta ella fue la justa para que se montara en su coche e ignorando los gritos del motor suplicando la segunda y que cerrara correctamente la puerta del copiloto, acelerara por la calle por la que yo caminaba hasta perderse en una curva.

Eso no fue más que un instante de la vida de estas dos personas, pero cuatro palabras hacen adivinar mucho más de lo que ellos creen dejar traslucir. Seguramente esa lengua que ahora manchaba el ánimo del que compartió más de una noche otrora acariciara cuanto sentimiento lo tuviera a él por objeto. No pude evitar mirar esa puerta traquetante contra el quicio como un resquicio de esperanza igual de traqueteante. Un sitio por el que volver a entrar a una vida que posiblemente esté más hecha pedazos que antes de conocerlo y que ahora ha perdido el rumbo.

Soy terriblemente curiosa y la imaginación me pierde.

06 octubre 2006

Ains, quiero esta sudadera... Qué chula... y mi cumpleaños es dentro de una semanita, ¿eh, lectorcillos?

Gran frase:

Hablando sobre preferencias masculinas y lo poco que terminamos guiándonos por ellas a la hora de elegir pareja, una compañera en capilla ha dicho:

"A mí siempre me han gustado con melena y me caso con un calvo."

Quiero un microbio de peluche...

Situación: caminando por la calle después de haber estado donando sangre.
Personajes: WhisKiTo y Kaoru.

- Whiskito (quitándose un trocito de papel que nos habían dado al ir a donar para tapar el pinchazo): Me gusta este papel...
- Kaoru: Está hecho de celulosa... (pausa desconcertada) ... como todos los papeles.

Tremenda sagacidad.

05 octubre 2006

Esquivando los folletines patrióticos de realizadores amigos del castrismo y los panfletos protesta con tufillo comercial, atisbo en un horizonte lejano otra película que me muero por ver.

Estrenada en Cannes con abucheos y aplausos a cuarto y mitad, Maria Antonieta se estrenará el veinte de octubre en Estados Unidos y el cinco de enero en España (algo que sigo sin comprender...).

Marie Antoinette


Ya os habréis percatado de que soy fan de las películas ambientadas históricamente, y obviamente, prefiero los libros en su rama de novela histórica. Aunque ahora me ocupa "El amante de Lady Chatterley", de H.D. Lawrence. Toda una revolución en la época en la que fue escrita.

Cada día que pasa estoy más convencida de que la radio es un medio de transmisión bidireccional. No es posible que cualquier día normal no hagan más que poner cancioncillas horteras y alegres y que cuando se te caiga el mundo a los pies, se ceben a poner todos los temas que te hacen ver lo horrorosa que es tu vida (en ese momento).

Ayer pusieron en Los 40 una canción de Jarabe de Palo que me encanta, "Agua". Acabó, cambié a Europa FM y pusieron "Idiota" de Nena Daconte y después una de Antonio Flores cuyo título ignoro, pero que dice eso de "Tranquila, mi vida, he roto con el pasado...". Vamos, increíble papelón.

Menos mal que nueve horitas de sueño hacen milagros en los ánimos decaídos.

04 octubre 2006

Video et taceo.

Isabel I de Inglaterra.

No puedo evitarlo. Quizá desentone un poco con el resto del contenido de este blog, pero como cinéfila y adicta a la Historia, no he podido dejar pasar la oportunidad. Acabo de ver que se ha terminado de rodar la secuela de la grandísima película de 1198 1998, Elizabeth, interpretada por Cate Blanchett y dirigida por Shekar Kapur. De mis favoritas, realmente. Tiene una textura casi aterciopelada, respetando los tonos oscuros de aquella época tan intransigente en casi todos los sentidos. Esta segunda parte se llamará The Golden Age y contará con los actores principales de la primera, exceptuando al exiliado Joseph Fiennes (Robert Dudley) y sustituído magistralmente en otro papel, el de Sir Walter Raleigh, por Clive Owen.

Cate Blanchett y Clive Owen durante el rodaje


Editado: Gracias a WhisKiTo por la corrección.

03 octubre 2006

Otra de mis pinturas favoritas es Ophelia:

Ophelia


Su autor es John Everett Millais, y es de un estilo muy similar al anteriormente mencionado. Ambos eran ingleses y contemporáneos. La maravillosa Wikipedia tiene un artículo bastante conciso sobre Millais, en su versión inglesa.

La web oficial de la Tate Gallery de Londres tiene un apartado muy interesante sobre ésta, su más popular obra.

Un poco de arte no viene mal, siempre en relación, por supuesto, con la palabra escrita. Este es uno de mis cuadros favoritos, llamado Lady of Shalott:

The Lady Of Shallot


Es del autor John William Waterhouse, nacido en Italia de padres ingleses. Se inspiró en el siguiente poema del escritor Alfred Lord Tennyson:

And down the river's dim expanse
Like some bold seer in a trance,
Seeing all his own mischance -
With a glassy countenance
Did she look to Camelot.
And at the closing of the day
She loosed the chain, and down she lay;
The broad stream bore her far away,
The Lady of Shalott.

Miré al cielo y parecía despejado, azul, límpido contra la cúpula terraquea, pero las nubes se cernieron de nuevo sobre nosotros, ocultando la luz que parecía haber vuelto a nuestras vidas. Parece imposible gozar de la paz que procuran las buenas palabras cuando a éstas las sustituyen el desdén y la indiferencia.

28 septiembre 2006

¿Siropearás las salchichas, colega?

Bart Simpson a Homer.

27 septiembre 2006

Ondula suave la noche y las nubes como algodón de azúcar. Paladeo el sabor dulce del aire impregnado de su aroma. Un parpadeo capaz de cambiar la visión de una pupila temerosa, el sentimiento desgarrado cosido a puntadas de paciencia. Resbala la mano por la espalda húmeda exudando fatiga, demasiado largo el camino dejado tras ella y más aún el que todavía no se divisa. La palabra queda, sorda, cauta por precaver un sobresalto, resuena susurrante en el oído, deleita la imaginación y convierte en realidad el sueño del subconsciente.

Un momento apenas, capaz de cambiar la corriente marina. Un barco que sortea la fosa donde su brújula apuntaba, brúscamente virado hasta que retoma la vertical. Merece la pena soportar el esfuerzo de la inercia por encontrar un camino lejos del abismo, sentir la tibieza de la brisa inesperada que marca un nuevo destino hacia una playa desconocida pero no por ello ignorada, el alivio vislumbrar el tímido nacimiento de un horizonte firme sobre las olas encrespadas. Y recostarte sobre esa manta de tranquilidad tras el largo viaje, la jornada cansada que con la noche se llevará la desesperanza y la impaciencia lejos de estas costas.

Lejos de nosotros.

26 septiembre 2006

Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.

Napoleón

Me esfuerzo, intento dominar mi carácter. Pero lo único que consigo es tragarme las cosas en lugar de explotar y gritar a la cara lo que me molesta.
Supongo que no tengo razón.

Quince meses, se dice pronto y como tal han pasado, apenas el deslizar de una hoja en una corriente de aire caliente, igual de suave y de desapercibido ha pasado el tiempo. Una primera mirada cruzada, timidez errabunda entre los ojos de ambos que no terminó de romper en esas tres horas que volaron por vórtices desconocidos hasta ese momento.

Las semanas se han sucedido y con ellas los acontecimientos más o menos importantes o a los que se ha dado mayor o menor constancia.

Hoy es el primer día especial de los tres en los que nos condensamos.

22 septiembre 2006

¡Pingüinín!

pingüinín

Esta es una clara estampa familiar. El pingüinillo de la derecha es el hermano gamberro, el que siempre está haciendo el tonto y dice algo como "¡Mira cómo vuelo!". El que está en el medio y es más pequeño le mira con una mezcla de admiración y estupefacción, pensando "Somos aves con alas subdesarrolladas...". El de la izquierda del pequeño piensa "ZzZzZz...." y finalmente, el de la izquierda del todo es el típico hermano pasota que no hace ni caso a los demás y se preocupa sólo por quedar bien chulo en la foto.

¡Real como la vida misma!

21 septiembre 2006

La estupidez humana es un tema sobre el que cualquiera podría explayarse hasta extraer conclusiones avergonzantes sobre el resto de sus congéneres. Pero en mí, he de reconocer que alcanza límites insospechables. Abandono el camino del respeto y la educación para proferir insultos a la única persona de mi vida que me comprende, quiere y respeta por cómo soy, no por lo que hago o por lo que valgo. Cuando pierdo los nervios y con ellos la poca paciencia que tengo, descubro mi peor lado y con él, las malas maneras y los reproches.

Pero luego me hundo, me doy cuenta del daño tan injustificado que he podido hacer y de cuán poco esa persona se merece mis puñales, y pido disculpas, perdón y derramo lágrimas arrepentidas. Pero lo peor (o lo mejor) es ese "tranquila, no pasa nada", ese abrazo, ese beso que me hace darme cuenta que lo especial que es, de cuánto lo necesito junto a mí y de la buena persona que tengo a mi lado.

Es por eso que quiero disculparme y agradecerle, a partes iguales, tanto que perdone mis meteduras de pata como reconocer la paciencia y cariño con los que me trata. Quizá no se lo diga todo lo amenudo que debería, pero él sabe lo que hay en mi interior.

13 septiembre 2006

Odio la hipocresía. Básicamente porque me rijo por las normas de la sinceridad más visceral y cometo la absurda y utópica equivocación propia del idealismo adolescente que todavía se alimenta en mis entrañas de creer que aquellos que me rodean sienten la misma necesidad que yo de cubrir sus actos con un velo de honestidad. Prefieren predicar con el ejemplo ajeno y escupir su saliva farisea sobre la dignidad de los que todavía creen que se puede vivir en este mundo sin cambiarse la máscara cada veinte minutos en función de la función que se interprete. Cada una de esas máscaras se les pega a la piel, y con cada puesta en escena se les desgarra el rostro hasta que llega el día en que no tienen más cara que la que decidan ponerse esa mañana. Son incapaces de mirarse al espejo sólo por no ver su propio interior devolviéndoles el guiño.

Porque sólo los más cobardes apuñalan por la espalda, regalan tu oído para conseguir el atenuante de tu confianza y el agravante de tu sinceridad. Reciben lo que jamás darán y se alimentan de ello, destruyendo esa visión que tenías del mundo en el que nadie podría hacerte daño simplemente por el placer de sentirse mejor que tú. Cuán erronea es esa concepción de la vida y cuántos habremos penado por no dejar que nos la pisen.

07 septiembre 2006

I'll wait my turn
to tear inside you,
watch you burn.
I'll wait my time,
I'll wait my turn.

04 septiembre 2006

Vamos a por la tercera entrega de ejemplares de corral...

Directamente desde la granja más prestigiosa, tenemos a... ¡Gertrudis, la gallina heavy!

gallinita_mala

Quizá sea un tema tan viejo como el propio hombre, pero no he podido evitar seguir un sabio consejo para elaborar una teoría conjunta que explique, o al menos lo intente, el por qué de la infidelidad continuada de una persona. Hablando en plata, ¿por qué la gente tiene amantes?

El motivo que me ha impulsado a especular sobre esto fue un comentario que tuve la mala fortuna de escuchar (chica tradicional, pienso que las infidelidades deben mantenerse en el seno de la pareja, aunque tengan lugar fuera de ella) y experiencias de conocidos que me han dejado, en más de una ocasión, realmente atónita. La primera idea que se me viene a la cabeza es la edad. La impresión que tengo es de que la infidelidad continuada es algo que sucede tras varios años de relación en los que es posible perder la pasión/llama/ilusión. Sin embargo, lejos de que circule por sus cerebros la sana conclusión de abandonar lo que ya no tiene significado, prefieren continuar con su rutina amorosa y explorar nuevos terrenos en busca de lo que perdieron en su patria. De lo que deduzco que la gente infiel es de naturaleza cobarde. Es muy cómodo ser un hijo/a de mala madre y mantener a tu pareja en casa mientras tú andas de picaflores por ahí. Cómodo y cobarde, desconsiderado y cruel. Porque aquí no vale lo de "ojos que no ven, corazón que no siente". Puede que los ojos no vean, pero el corazón siente un olor ajeno, un tufillo a traición impregnado en la ropa. Definitivamente, cobardía.

Otra de las características típicas del infiel es la despreocupación. Aunque en la mayoría de los casos se trata de infieles reincidentes. En el momento en que ven que les ha salido bien la primera vez, la primera cita o el primer beso impúdico, deciden publicarlo a los cuatro vientos, como si a sus allegados les interesara conocer la verdadera naturaleza de quien creían hasta ese momento honrado. Pierden cuidado y precaución, pero pareja a la indiscreción corre la buena suerte. Es increíble cómo son capaces de sobrevivir en una mentira, de engañar no sólo a su chico/a, sino a sí mismos.

Seré una antigua a la hora de las relaciones, pero siempre he creído que si quieres estar con alguien, debe primar por encima de todo la sinceridad. Es difícil a veces y el miedo a perderlo todo y equivocarse puede llegar a atenazar el sentido común, pero aun así, si todavía queda un mínimo de amor por una persona, la mentira es de la peor forma en la que le puedes corresponder.

28 agosto 2006

¿Quién no quiere uno? Uno no, ¡cientos!

perrin

Mi propia racionalidad me hace actuar de manera irracional en más de una ocasión, y mis impulsos menos meditados son en muchas otras veces los que me hacen ser más sensata que cuando aplico mi lógica más trabajada. Y cuando me di cuenta que hay situaciones a las que, por dárseles mil vueltas y una del revés, se desbaratan y se consigue con las tribulaciones más problemas que el que inicialmente pudo causar el primer razonamiento empeoren lo que antes no era más que una tontería.

Abrí los ojos y vi que la realidad no era como yo quería verla, enrevesada, difícil y problemática. Voy a intentar simplificar no las cosas, sino mi visión de ellas. Se acabó el ver sombras de tormenta donde no hay más que un nubarrón pasajero. Quiero ver la vida como es, no a través de un cristal negro y turbio. Porque no quiero alejar de mí esa vida que está a la vuelta de la esquina, esperándome con su nombre en los labios y su piel en mi tacto. Porque sé lo que quiero y no voy a rendirme.

Es hora de madurar.

23 agosto 2006

Soy la mujer invisible, ¿no lo sabíais? Seguramente no, precisamente porque lo soy. Nadie me ve, paso a través de la gente sin que se den cuenta.

¿Algún circo disponible?

22 agosto 2006

Sola. Así me siento a pesar de estar rodeada de gente. Incluso de gente que me quiere, o con la que tengo buena relación.

Supongo que esa es la verdadera definición de soledad. Encerrarte en ti mismo hasta sentirte solo en mitad del amor, del cariño, de la amistad. Ser incapaz de alzar una mano para pedir ayuda y decir lo que te ronda. Decir una sola palabra se convierte en algo imposible.

Lo siento por aquellos a los que no dejo llegar hasta mi interior aunque lo intenten.

Qué difícil soy a veces, aunque "a veces" no sea más que un eufemismo. La complejidad del ser humano llega al extremo de rechazar lo que ha luchado por conseguir y de apartar de sí cuanto ama y desea para entregarse al desasosiego propio de la soledad buscada pero igualmente rechazada, como lo fuera antes aquello que nos privaba de ella. Algo tan sencillo como parece serlo el pedir lo que queremos se convierte en una tarea hercúlea incapaz de ser llevada a cabo. El temblor de rodillas y la lengua congelada detienen el ansia de abrirse, de enseñar las entrañas y los pensamientos, de hacer ver a quien tienes al lado lo que lo necesitas, cuánto deseas que cada día sean veinticuatro horas suyas, vuestras, de los dos.

Pero cuando pedir lo que necesitas se convierte en un imposible, entonces la felicidad se aleja conforme pasa el tiempo y con él, el deseo de lo que necesitabas. Ahora ya no eres más que un guiñapo, un títere sin hilos que desfila inerme por su existencia, anhelando lo que nunca tuvo y arrepintiéndose de lo que le llegó sin más.

21 agosto 2006

La segunda entrega de mis aves gallináceas.

He aquí a Casilda:

casilda

Hay ocasiones en que pienso que la gente es sorda o, al menos, simula una falta de audición para no enterarse de lo que no les gusta. A nadie le apetece que le echen en cara las cosas, y a mí menos que a nadie. Ese pequeño hijo de puta que todos tenemos dentro y que se llama vulgarmente orgullo pica como si metiéramos un dedo despellejado en la ensalada de mamá. Sin embargo, pululan elementos por este planeta que parecen creerse superiores a los demás. Hace tiempo mi vena vengativa se habría cebado con estos gusanitos, pero ahora tiendo más a compadecerlos. Pobrecitos ellos, esa creencia de divinidad suele venir provocada por una auténtica carencia de aquello de lo que presumen. Estas personas son dignas de lástima y ahora, que tan de moda está la solidaridad, deberíamos hacer una organización en pro de estas almas descarriadas que flotan (teóricamente) sobre la farragosa existencia de los demás humanos para bajarlas (a hostias si hace falta y perdón por el lenguaje) a la realidad en la que deberían estar. ¿Qué os parece la ONG Amigos Contra la Estupidez? ACE... Hasta podríamos añadir por ahí "Magna" para darle un poco de bombo y que las siglas concluyeran como ACME. Porque la estupidez de algunos de estos seres hacen que mi Teresita de Jesús sea pisoteada por sus sandeces y hagan que emerja mi faceta más exacerbada y me den ganas de descerrajarles la cabeza para que dejen de sufrir.

Pobres animalitos... ¿WWF ADENA se ocupará de ellos?

18 agosto 2006

Marmotita... Mmmuuh!

marmotita

Ayer, de camino al trabajo por la mañana, a una hora en la que es pecado estar por la calle si no es regresando intempestivamente de unos brazos ajenos y de una botella espirituosa, escuché en la radio la misma teoría de todos los finales de verano. Que si las parejas se separan por la convivencia, que si las vacaciones son estresantes para la relación... Las mismas tonterías que, por ser estadísticas, todo el mundo les atribuye la credibilidad propia del vulgo borreguero. No voy a realizar una arenga contra las instituciones ociosas que llevan a la gente sin criterio por donde quiere, no, aunque resulta tentador.

¿Por qué son las vacaciones la época en la que, teóricamente, provocan más divorcios/separaciones/maletas en la puerta? A mí esto me resulta totalmente incoherente. ¿Acaso no es más complicada una convivencia a diario? Madrugas, de mal humor porque el/la pariente/a se está media hora en la ducha y te hace ir a ti con la hora pegada al culo, o lo que tiene pegado al culo son las sábanas y es incapaz de levantarse a tiempo para llevarte al matadero. Llega tarde a buscarte o cuando viene a casa no tienes la comida todavía hecha y él/ella tiene apenas 30 minutos para el almuerzo. Eso es convivencia difícil, aguantar ronquidos, patadas en la cama, que no se corte las uñas de los dedos de los pies, que le huela el aliento, que te quite la sábana... Pero en vacaciones te levantas tarde, con lo que no tienes prisa para ducharte o ir al trabajo. ¿Acaso estos incidentes nocturnos no ocurren de igual manera que durante el resto del año? ¿Hay prisa para comer? No.

Entonces, mi pregunta es: si tienes más tiempo para disfrutar de lo bueno con tu pareja e incluso de obviar cosas que durante el año laboral están a la orden del día, las estadísticas me parecen ligeramente arbitrarias. ¿Que te aburres con tu pareja y sólo te das cuenta durante las vacaciones? Entonces el problema no es de él/ella, sino tuyo, por haber elegido a alguien que ya era así cuando lo conociste. Porque si es aburrido cuando no tenéis que trabajar... ¿Qué ocurre con los fines de semana? ¿Le echas de casa para no verlo/a? Por favor...

Con esto quiero hacer una declaración a favor del criterio propio y de no dejarse guiar por lo que digan quienes creen que somos números y generalizaciones. Hay gente que incluso va a las vacaciones coaccionada por la posibilidad tan amplia de que su relación se rompa. ¡Por favor, basta ya de masificación!

17 agosto 2006

La primera entrega de mi colección de gallinas.

He aquí a Angelines:


angelines